1. ¿Qué sistema necesitas?
Con tus palabras. Para qué sirve y quién lo va a usar.
2. ¿Qué partes debe tener?
Una por renglón. Si no sabes cómo se llaman, toca las sugerencias.
0 parte(s). Cada una se calcula con valores típicos; en el proyecto puedes decir cuál es más grande o más delicada.
3. ¿Cuánto dinero tienes y para cuándo?
Los dos son opcionales, pero con ellos el resultado te dice si te alcanza y si llega a tiempo.
Entre menos disponible esté, más horas de espera y de ir y venir se suman.
Cambia cuánto ahorra la IA y si conviene hacerlo casi todo con IA. Las herramientas de IA se cobran aparte, según la forma de hacerlo.
Lo que se asume mientras no lo cambies: cada parte es de tamaño mediano y con una pantalla; el equipo es un desarrollador con experiencia a sueldo de nómina, con la pericia con la IA que contestes y sus herramientas cobradas según la forma de hacerlo; la utilidad del proveedor es 20 %. Todo se puede ajustar en el proyecto.